25 sept. 2014

De como Spotify me salvó la vida.

A veces los días son simplemente grises. El mundo quiere apagarse y vos, también. Estás lejos de todos y no tenes energía suficiente como para ponerte a llorar. Yo ya no creo el amor entre seres humanos, pero puedo decirles que esta vez estoy enfermizamente enamorada.. de spotify.
Mientras la tierra se venía abajo a mi alrededor, la gente gritaba y mi cuerpo dolía, yo prendí la música. Hay muchas fórmulas universales para curar el cuerpo; la medicina, la terapia y todo lo alternativo. Pero cuando lo que está enfermo es el alma, cuesta un poco más. Y así fue como empecé a vibrar al ritmo de unas Listas de Reproducción de Spotify (que para quién no lo sabe, es una aplicación para escuchar música). Música que creí que nunca escucharía. Desde ahi cd's completos. Nuevos artistas y los de siempre. Y empecé a tener más ganas de seguir adelante. Dejo de ser tan oscuro. Dejó de doler tanto. Una vez más, gracias a la música. ¿Como se cura un destino torcido? Con música. Te marca cada beat, cada paso, y asi sin darte cuenta... ya rehiciste la mitad del camino.

20 sept. 2014

Me fui lejos, buscándome.

Principios de octubre. No recuerdo bien el día. Nunca habia estado tan oscuro dentro mío. Todo se venía abajo. Vida era eso que sucedía mientras yo dormía. Él se había ido con otra, bastante lejos de mi. Yo estaba completamente sola, todos los días. Mis amigos estaban muy lejos, casi olvidados. Mis hábitos eran enfermizos. Decidí irme. Puse un par de pantalones y un buzo en un bolso y me fui. Un pasaje en la mano, una casa a 1000km y $200 en el bolsillo. Chau a todos, capaz nunca volvería. La autopista Rosario-Córdoba me encontró despierta, las 4am se llenaron de lluvia y allí estaba yo, sin pasado ni futuro, en el medio de la nada. Y con un mensaje de él. 'Se que te vas. Espero que vuelvas. No se porque no estás, no se si estás bien, pero yo estoy'. Siempre tenía las palabras correctas, que de repente me iluminaban desde adentro.. 'Tengo un lado oscuro, sabés? Y mi lado oscuro no puede más'. El fue la primera persona que me pidió que dejara de hacerme daño. Que me abrazo mientras lloraba y no preguntó nada. Y en ese momento el miedo de perderlo para siempre me paralizaba. No sabía como vivir sin su guía, aunque casi siempre era yo la que lo guiaba a él. 'No te encierres, no te lastimes', me dijo. Y le hice caso. Pero me estaba yendo. 'Me vas a querer algún día?'... pise tierra lejana y apagué el celular. No quería tener contacto con mi otra vida. Creo que había olor a montaña, no lo recuerdo, yo tenía perfume a lágrimas. Ese fue mi principio del fin. Mi estar lejos, desconectada. Cuando volví todo seguía igual, los problemas acá estaban, pero yo empezaba a tomar una decisión... la de superarlo. Aprendí a vivir a medias. Ya no confiaba en nadie, ni siquiera en mi misma y en mis decisiones, porque todo lo que habia creído ahora me miraba de reojo.
Meses después vino nuestro último gran día. Como si hubieramos estado despidiéndonos. Porque desde ese último beso, no supe más de él. El no supo más de mi. Casualidad de la vida o suerte, no se.
Creí que nunca volvería a sentirme así. A querer a alguien de esta forma. A perderme en una mirada o a necesitar un beso. Pero acá estoy, queriendo desaparecer una vez más. O que vengas.

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