25 nov. 2013

No me gustan los finales felices. Como habitual espectadora de series y películas, y viciosa usuaria de los mejores libros y los no tan buenos, siempre espero al final, la muerte. Soy de la creencia de que los finales felices no existen, que en la vida real nada termina feliz, porque si es feliz, significa que aun no ha acabado. Cuando llega el '...y vivieron felices por siempre' creo que ese libro no merecía terminar así, que esa película no vale la pena que sea vista. Que el que fue a la guerra se muere en la guerra, que el que recibió un tiro muere desangrado, que el que abandona no vuelve y que el cáncer no se cura. La magia no existe, ni las recetas milagrosas. Y cuando todo está en tu contra, ni con un golpe de suerte saldrás vencedor. Entonces, por mas ficticia que sea la obra, uno quiere sentirse comprendido y reflejado. Eso es lo que nos gusta del arte; hacerlo nuestro, sentirlo. Pero cuando de repente una luz cegadora convierte la malaria en el Pais de las Maravillas, nos decepcionamos. Porque en la vida, eso no sucede. Llega la paz, pero no el final feliz. Podemos morir en paz, pero ese no será un final feliz. No me gustan los finales felices.

23 nov. 2013

El Huevo
Por: Andy Weir
Traducción: Ponzonha

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Ibas de camino a casa cuando moriste.
Fue en un accidente de coche como otro cualquiera. Nada especial, pero fatal de todas formas. Dejaste una viuda y dos huérfanos. Fue una muerte indolora. Los servicios de emergencia hicieron lo posible por salvarte, pero fue inútil. Tu cuerpo estaba tan destrozado que estás mejor así, créeme.
Y en ese momento es cuando me conociste.
“¿Qué? ¿Qué ha pasado? Preguntaste. “¿Dónde estoy?”
“Has muerto” dije tranquilamente, nunca me gustó suavizar las cosas.
“Había un… un camión y estaba derrapando…”
“Sí,” dije.
“Yo… ¿Estoy muerto?”
“Sí. Pero no te sientas mal. Todo el mundo muere.” Dije.
Miraste alrededor. No había nada. Solo tú y yo. “¿Qué es este lugar?” Preguntaste. “¿Es esto el más allá?”
“Más o menos,” dije.
“¿Eres dios?” Preguntaste.
“Sip,” Dije. “Soy Dios.”
“Mis hijos… mi esposa…” dijiste.
“¿Qué quieres saber?”
“¿Estarán bien?”
“Eso es lo que me gusta” Dije. “Acabas de morir y tu principal preocupación es tu familia. Eso es ser bueno”
Me miraste con fascinación. Para tí yo no tenía pinta de Dios. Aparentaba ser como cualquier otro hombre. O como una mujer. A lo mejor una figura de autoridad. Más como un maestro de escuela que como El Todopoderoso.
“No te preocupes” Te dije. “Estarán bien. Tus hijos te recordarán como alguien perfecto en todos los sentidos. No tuvieron tiempo suficiente como para empezar a despreciarte. Tu mujer llorará de puertas afuera, pero estará secretamente aliviada. Para serte sincero, tu matrimonio se iba a pique. Si te sirve de consuelo, se sentirá culpable de ese sentimiento de alivio”.
“Oh” dijiste “¿Qué pasa ahora? ¿Voy a ir al cielo, al infierno o a algo así?”
“Nada de eso” dije. “Vas a reencarnarte”.
“Ah, o sea que los Hindúes aciertan”.
“Todas las religiones tienen razón, cada una a su manera” dije. “Demos un paseo”.
Me seguiste mientras caminábamos por el vacío.
“¿Adónde vamos?”
“A ninguna parte en concreto. Es que es agradable hablar mientras caminamos”
“Entonces… ¿Cómo va esto?” Preguntaste. “Cuando nazca estaré vacío ¿No? Un bebé. Todas las experiencias y todo lo que he vivido en esta vida no habrán importado”.
“¡De ninguna manera!” Te aseguré “Dentro de ti están todos los conocimientos y las experiencias de tus vidas pasadas. Lo que ocurre es que no los recuerdas”
Dejé de caminar y te cogí por los hombros. “Tu alma es más maravillosa, bella y grandiosa de lo que puedas imaginar. Una mente humana sólo podría contener una pequeña fracción de lo que tú eres. Es como meter el dedo en un vaso de agua para saber si está caliente o fría. Pones una parte de ti en el vaso y cuando la sacas ya tienes todas las experiencias que tenía”.
“Has estado en un humano durante los últimos 48 años, así que no te has desperezado todavía y no has sentido tu inmensa consciencia. Si nos quedáramos aquí tiempo suficiente, empezarías a recordarlo todo. Pero no tiene sentido hacerlo entre cada vida”.
“Entonces, ¿Cuántas veces me he reencarnado ya?”
“Oh, muchas. Muchísimas. Y en muchas vidas diferentes”. Dije. “Esta vez vas a ser una campesina china en el 540 a. C.”
“¿Cómo? ¿Qué?”. Balbuceaste. “¿Me mandas atrás en el tiempo?”
“Bueno, supongo que técnicamente sí. El tiempo tal y como lo conoces sólo existe en tu universo. Las cosas son diferentes de donde yo vengo.”
“¿De donde vienes?” Me preguntaste.
“Oh, bueno” expliqué. “Yo vengo de un sitio. De otro sitio. Y hay otros como yo. Sé que te gustaría saber como es aquello, pero honestamente, no creo que lo entendieses”.
“Ah,” estabas decepcionado. “Pero espera. Si me reencarno en otros sitios y en otras épocas, podría haber interactuado conmigo mismo en algún momento”.
“Sí, seguro. Pasa continuamente. Y como cada una de las vidas sólo es consciente de sí misma, ni siquiera te enterarás de lo que está ocurriendo”
“¿Entonces cuál es el propósito de todo esto?
“¿En serio?” Pregunté. “¿En serio me preguntas cuál es el sentido de la Vida? ¿No es un topicazo?”
“Bueno, es una pregunta razonable” Insististe.
Te miré a los ojos. “El sentido de la Vida, la razón por la que he hecho todo este universo es para que crezcas”.
“¿Te refieres a la humanidad? ¿Quieres que maduremos?”
“No. Sólo tú. He hecho este universo para ti. Con cada nueva vida creces, maduras y te conviertes en un intelecto cada vez mayor y más grandioso”.
“¿Sólo yo? ¿Qué pasa con el resto de la gente?”
“No hay nadie más.” Afirmé. “En este universo solo estamos tú y yo”.
Me miraste fijamente. “Pero el resto de la gente…”
“Todos tú. Diferentes reencarnaciones de ti”.
“¿Cómo? ¿Soy todo el mundo?”
“Ya lo vas entendiendo” Dije mientras te felicitaba con una palmada en la espalda.
“¿Soy cada ser humano que ha vivido?”
“Y que vivirá, sí”
“¿Soy Julio César?”
“Y también eres Bruto” Añadí.
“Soy… ¿Hitler?” Dijiste con miedo.
“Y los millones a los que asesinó”
“¿Soy Jesús?”
“Y todos los que le siguieron.”
Te quedaste callado.
“Cada vez que torturabas a alguien” Te dije, “Te estabas torturando a tí mismo. Cada acto de amabilidad que has tenido, ha sido por ti. Cada momento feliz o triste experimentado por cualquier humano lo fue o será experimentado por ti”.
Te quedaste pensando largo rato.
“¿Por qué?” Me preguntaste. “¿Por qué haces esto?”
“Porque algún día, tu serás como yo. Porque eso es lo que eres. Eres uno de mi especie. Eres mi hijo”.
“Guau,” dijiste incrédulo. “¿Quieres decir que soy un dios?”
“No. Todavía no. Eres un feto que todavía está creciendo. Cuando hayas vivido cada vida humana posible, habrás crecido lo suficiente para nacer”.
“O sea que todo el universo no es más que…”
“Un huevo” Te respondí. “Ahora es el momento de que vayas a tu siguiente vida”.

Y te envié a tu destino.

12 nov. 2013

¿Cuantas de tus visiones se hicieron realidad?

-El 2013 es nuestro año. De nosotros y algunos más. Nos veo espléndidos, radiantes. Veo cosas que me dan miedo.

-Que cosas?

-Suena una voz, en mi cabeza; me dice otro tiro, segundo strike, algo así. Es tu momento, me susurra. Tirate, te prometo que esta vez no te caes. Y una cara, negra, no se porque. Una sonrisa grande, como la del gato de Alicia. Una música impresionantemente buena, música qe todavía no existe, música que todavía no escuche. Una mano, fuerte, que me quiere. Me aprieta pero no me ahoga. Una soga, suelta pero alrededor de mi cuello. Un cubilete con dados 'a todo o nada, pero si o si hay qe tirar'. Cartas de poker que son todas corazones. Yo arriba de una calesita de plaza, con alguien mas, muy rápido, se ve el mundo como con los colores mezclados.

-Parece una canción. Por que no puede ser tu despertar tampoco? Quiza de algo tenes que despertar, y no nos dimos cuenta. Veo una pared, no se.


-Mi pared. La qe estoy formando alrededor mio. Desde hace meses. Creo... Me cerré mucho. Especialmente a vos. Tal vez vos también te cerraste, cuando peleamos, o cuando te lastimaron. Yo, cuando me lastimaron.

-Siento que hay una pared que se forma y me tapa todo. Puede ser, no lo niego. Nos desconectamos de nuestras vidas, nos limpiamos, nos cargamos de paz.

-Veo cosas re lindas, re mágicasvisiones cumplidas, abrazos inesperados. No se, me siento abrazada. Es tonto?

-No, es un sueño hecho realidad. Lo único que me gusta es poder estar conmigo mismo.

-Eso siento. Que voy a encontrarme. Y a encontrar respuestas.

-Quiza eso es lo raro... Es así. Ahi sos sincero con vos mismo; la libertad que te da el mar, no te la da nadie.
Te dan ganas de gritar quien sos, te renueva.

-Pero al mismo tiempo nos vamos a encontrar nosotros. O sea, entre nosotros.


-Exacto. Va a ser difícil estar solos, pero también acompañados.


-No se si difícil. Va a ser emocionante. En lo que a mi respecta. Y también a vos; estamos mas cursis, mas sensibles.


-Quien iba a pensar que yo iba a terminar así?


-Yo. Yo sabia. Es tu ser natural, está en tu esencia. Igual a veces me sentía mal siendo cursi con vos...


-Y ahora?


Y recordé caminar con vos de la mano. Escapar a tus besos. Tu sonrisa. Tus te amo. Ese hombre que me gustaba. Lo atraída que me sentía. Las mentiras. Los engaños, a escondidas. Las peleas. Las lágrimas. Lo poco que te importaba, o tal vez nunca te importó. Pero me acordé de las mariposas en la panza y las canciones. Volví a pensar en los planes que teníamos. Y no puedo odiarte. Por tu mano en mi cintura. Por el respeto que tal vez no era eso. Por la manera en que me mirabas. Me cuidabas. Y me lastimaste mas que nadie. Recuerdo cada una de tus palabras. Las mas filosas, también. Y nunca entendí porque, pero sigo sintiendo culpa. Hay canciones que no puedo escuchar, lugares que me provocan sonrisas y otros tantos desvaríos. La desesperación que sentí cuando te fuiste. Lo que lloré cuando fui alguien a quién odiar y tirar dardos. Lo bien que me hiciste. Me rescataste para después lastimarme más fuerte. Y quiero creer que no era nuestro momento, pero probablemente nunca lo sea.Y ahora, está todo muerto. Cuido mis palabras porque no pudo ser.

9 nov. 2013

Verguenza.

Perdí las esperanzas de poder modificar el envase para poder estar más cerca de la gente, que no me vean distinto. No quiero inspirar mas pena, ni asco, ni dolor. Pero yo vivía, hasta hoy, soñando que algún día podría cambiar todo esto. Cambiar para bien, mejorar. Ser mas linda, mas buena, mas normal. Pero resultó que me equivocaba. Que estoy condenada a cargar siempre con esta cruz. A nunca ser amada. A ser la mejor amiga de nadie, la del rincón. Apaguen el reflector. Me da miedo la soledad y me dan miedo mis eternos defectos. Tengo un deseo; cambiar. Pero hoy comprobé que es imposible. Confirmé que nunca sucederá. Y no puedo vivir así. Resignada, destinada a sufrir, como Quasimodo, o el fantasma detrás de su máscara. Seré siempre una apariencia, como somos todos. Y no hay chances de mejorar, no soy de esas. Como el fracaso está escrito, también lo está en mi todo lo demás. Nunca sentí tanto dolor como hoy, cuando me dijeron que todo estaba perdido. Con el alma desolada, ya no hay volver a empezar para mi. He perdido mis ganas de luchar.

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Enigma.