30 jun. 2009

Bienvenidos al tren.

De ser posible les pido que antes de leer esta entrada del blog, que escribo con suma necesidad, lean esta entrada anterior :

http://vickytienequince.blogspot.com/2008/10/el-tren-de-la-vida.html

El tren de la vida, pasa rapido, cada vez mas. O va progresando, primero es la carreta de la vida, lento, lento. Despues se hace la bicicleta de la vida, es duro andar en bicicleta, esa etapa seria la adolescencia. Despues se hace el tren de la vida, cuando se nos van algunos seres queridos mayores que nosotros o la vida se nos resbala un poquito poniendose en juego, nos ataca un imprevisto que nos quiso borar del mapa y vemos, caemos en la cuenta de cuan rapido pasa la vida, no importa que edad tengamos, nos damos cuanta que hoy estamos, mañana no. Y lo peor, "el tren bala" de la vida, cuando no solo vos sabes que la muerte te pispea desde cerca, sino que los demas tambien saben que en cualquier momento pueden perderte, y en ese tren, es cuando mas te aferras a la vida, cuando la aprecias mas que nunca, cuando no te queres bajar. Porque tu vida ya te estaba empezando a convencer, los problemas te los arreglaban los demàs, hijos y nietos. Pero "el tren del cielo", no puede esperar mas de lo que el destino ya habia escrito. Y asi te subis al el, el mas placentero, segun mi opinion, el eterno.
Tanta gente se va a nuestro alrededor, tantos tantos, algunos los conocemos de vista, otros son el dolor profundo de nuestros amigos y nos duele de rebote, otros son famosas figuras del medio que tambien nos dan pena. ¿que vamos a hacer cuando nos toque a nosotros? ¿Cuando perdamos lo que mas queremos en esta tierra? ¿Cuando seamos nosotros los que nos vayamos al cielo, si es que esto existe?

25 jun. 2009

Maria Melina, cuento de suspenso

Esta es la historia de un asesinato, o tal vez de una asesina. No lo sé. Podrán descifrarlo ustedes mas tarde. Vamos a los hechos.
La policía llego una semana después, jueves por la mañana; encontraron su cuerpo en la bañera, ya en mal estado... Como había muerto ? No lo sabían. Como había llegado la policía al departamento? Por un llamado que decidió ser anónimo, de alguien que decía conocer a ese tal Bruno Hernández, y que era sospechoso. La ultima vez que la persona anónima lo había visto, había sido entrando a su departamento, con su novia, una tal Maria Melina sin apellido, y sin familia. Una chica tímida, confiable, y que nadie había vuelto a ver desde el asesinato de Bruno.
Su única amiga , la dueña del kiosco de enfrente a la casa de Bruno, que los conocía a ambos, coincidió con cada testigo en que ella había huido a causa del dolor, que lo amaba profundamente y que en un mes volvería de la montaña, a donde había ido a ahogar sus penas, en la cabaña que tenía con Bruno.
La tele lo anunciaba como asesinato, como ajuste de cuentas... algo relacionado con las drogas... Dentro del departamento de policía, no había teorías. Suicidio. Estaba muy claro, en los resultados de la autopsia se veía claramente una sobredosis de Éxtasis. No había caso en seguir investigando, pero para el asesino no seria divertido.
2 semanas y un día después, viernes por la noche, el asesino decidió llamar a quien estaba al mando del caso... El detective y jefe del departamento de policía , Hector García , atendió a una dulce voz de mujer . Una maliciosa mujer, que le relato sin escrúpulos como había asesinado a Bruno, luego de sexo y whishky, a escondidas de su novia, Maria Melina. Era su amante, era un crimen pasional.
Lunes por la mañana y todos los canales de aire decían que el caso ya estaba esclareciendo. No tenían idea, pero buscaban a la mujer acompañante.
No hay ningún testigo que pueda dar testimonio de haber visto a Bruno con otra mujer, no le confeso de tener amantes a ningún amigo ni familiar, y no hay teléfonos registrados ni llamadas realizadas a algún numero que no se haya podido identificar.
Maria Melina nunca volvió. Nadie encontró nunca más a Maria Melina. Porque? Porque Maria Melina no es Maria Melina. Ella es Victoria Soledad, la asesina. Que asesino a su novio con una combinación de éxtasis y alcohol, cuando el la quiso dejar porque estaba gorda, porque ya no le resultaba atractiva. El veredicto final fue que la novia fugitiva era la asesina, pero nunca nadie la encontró. Nunca nadie me va a encontrar. Yo soy Victoria Soledad, mas conocida como Maria Melina, la asesina de Bruno Hernández .


Este cuento surgio alguna vez, para un trabajo del colegio. Lo encontre, despues de mucho tiempo, y lo lei como si lo hubiera escrito alguien mas .

21 jun. 2009

Cicatrices

Aun hoy, tiempo que ha sido suficiente para que se borraran la mayoría de las cicatrices de la piel, quedan en el alma, la mente y el subconsciente, cicatrices que duelen, que se ocultan, pero al verlas o tocarlas, duelen. Me dan seguridad de saber que están ahí, siempre.
Incluso leyendo, mis cicatrices vibran, arden. Porque leer, escuchar música, trae recuerdos. "Esa es la música que escuchaba internada, ese es el libro que me regalaron cuando enferme". O cosas, ocurrencias de los libros que nos hacen identificarnos y volver a llorar [Los ojos del perro Siberiano].
Son recuerdos, son imágenes, son palabras. Que probablemente duelan más que muchísimas punciones óseas juntas.
Estas cicatrices no se borran con cirugías, ni se disimulan con cremas. Pero tampoco se ven todo el tiempo, y a veces resulta "curioso" el momento en que arden; cuando veo en una película en la que hay alguien internado, en una camilla de hospital junto a su acompañante, no puedo evitar verme a mi misma con mi mamà a mi lado, sufriendo las dos. La cicatriz se pone roja, arde, pincha, duele.
Cuando veo a un hombre llorar, masculino, inquebrantable, y a la vez tan frágil, lo veo a mi Papá, mi figura invencible, intocable, el que tenia la fuerza para soportar todo, el que nos abrazaba sin preocupación y nos sacaba los miedos, el de la sonrisa eterna. Y lo recuero caído, llorando. La primera vez que lo vi llorar, cuando yo estuve internada. Mi Papá cambió mucho desde lo que me paso a mi, y nunca volvió a ser " ese hijo de más " que mi mamà decía tener. Envejeció de repente, envejeció triste, ya no es más invencible.
Y mi mamà, verla junto a mi, acostada en un catre viejo, incomoda, solo para cuidarme, soportando las miles de veces que descargue mi ira contra ella y lo culpable que nos sentíamos las dos, por todo.
También pienso en mi madrina/tía, la mejor de todas. Me apoyo muchísimo. Creo que sus abrazos tienen algo especial. Es la única persona que pude y podré abrazar sin querer alejarme, sin sentirme incomoda. Sus abrazos fuertes me contuvieron, y se que lo volverían a hacer si alguna vez lo necesito de vuelta. Así como también escucharme.
También parecen cercanas las llamadas de mi hermano que sin egoísmo ni intención, quería a su familia de vuelta en casa. Aunque nunca lo haya dicho, yo lo se.
Pienso, también, en las personas que llamaban y nunca atendí, el dolor de todos los que ignore. Tal vez envidiándolos, tal vez odiándolos, solo por ser yo la que estaba internada y no ellos. No haber podido pasar con mi Papá ni el día del padre ni su cumpleaños, así como tampoco haber tenido la fuerza para llamarlo, eso también dolía, y sigue doliendo.
Ver llorar a mi mamà cuando creía que yo no podía verla o que no le prestaba atención, hablar por teléfono acerca de mí creyendo que yo dormía. Y al final termine sufriendo en silencio, intentando soportar todo yo sola, en mis hombros, para no perjudicar a nadie más.
Negarme a mi misma información por creer que de esa manera seria más fácil afrontar todo. Levantarme y acostarme con la palabra transplante en la mente ya eran suficiente tortura, entonces no quise recibir mas información que la que yo solicitara expresamente.
Hay circunstancias físicas, que duelen a nivel social como el haber estado pelada o el haber subido tanto de peso, que desestabilizaban la salud emocional, pero lo que mas duele es el dolor de los demás.
Me veo reflejada cuando hablan de lucha, de fuerza, pero no por mí. Porque yo no tenía fuerza, yo no quería seguir. O tal vez si. Pero alguien, o muchas personas, me empujaron. Me abrazaron y me forzaron a llegar, no en mi contra pero tampoco con mi consentimiento. Me alzaron y así llegue hasta acá. Un poco mi familia, un poco mis amigos. Yo tenía las piernas quebradas, ya no quería seguir. Es inexplicable el sentimiento de cansancio y abandono que uno puede llegar a sentir hacia si mismo. Uno se autocalifica como una mierda cuando se ve enojado, triste o sin ganas, porque esta despreciando todo el esfuerzo de los demás, esfuerzos que tal vez ni siquiera sea esa la palabra, porque para ellos no era así, pero para mi eran gestos maravillosos, simples como cambiar la fecha de la fiesta del día del amigo para que yo pudiera estar ahí, considerarme.
Y lo mas cómico, a falta de una palabra mas adecuada, es que después uno sufre por cosas totalmente superficiales, después de haber rosado desde los limites del dolor hasta la muerte.
Tal vez estas cicatrices nunca se borren. Tal vez a mis amigos les quede solo el mal recuerdo. Tal vez mi familia pueda recurrir a la memoria selectiva y recordar solo la superación, el final, la sensación de descanso y plenitud que les dio el día que termino todo (si es que ese día alguna vez existió). Yo no, el dolor fue y será mi cicatriz, y la voy a llevar encima de por vida. A veces más expuesta, a veces más escondida. Pero ahí va a estar.

11 jun. 2009

Delirios varios.

Internada en la negra noche, estoy como ahogada en esta eterna oscuridad.
Y si mis escrituras son tristes, es porque estas son el fiel reflejo de mi alma.
Estoy nadando en aguas profundas, en mares rabiosos de viento frio.
No estoy sola, pero quien va conmigo no me hace compañia, simplemente ocupa espacio en el panorama.
Cada detalle me inspira a seguir pensando, seguir escribiendo.
Mi mente desea con tanta fuerza, que los deseos, se cumplen, y el inconciente me obliga a enfrentar mis miedos por la fuerza con que les repelo.
Pero mi alma no soporta la energia negativa de algun recuerdo gris en los cuales mis momentos mas felices se borraban del camino para abrir paso a otra secuencia de momentos, no tan gratos como los anteriores.
Hay un mundo probablemente desconocido en el que estoy buscando mi lugar. Las calles estan desiertas pero alguien me observa fracasar antem mi intento de salir de aquel lugar con olor a naftalina.

5 jun. 2009

Esa no soy yo.

" No tengo ganas de seguir, pero tampoco tengo ganas de parar. Tendria que pensar que me esta pasando pero es que estoy cansada de pensar".

Me converti en lo que odie toda mi vida. No se si esta soy yo, y si esta soy yo, estoy mal. Esta mal ser asi. No debo ser asi. Lloro, lloro y no se por què. No tengo ganas de absolutamente nada. Las cosas me cuestan el triple de lo que me costaban antes. Esta no puedo ser yo, ¿Pero quien soy yo?. Vicky se quedo en septimo grado, Vicky se quedo en Cordoba, en el viaje de egresados y en aquel maravilloso verano en que conoci hermosas personas en la colonia. Vicky es la que salia a caminar HORAS por ahi, sin importar el destino, sino la compañia
No tengo energias, no tengo ganas, estoy abandonando todo, y no tiene sentido, pero una vez mas, quiero abandonar. Alguien esta jugando en mi contra, no se si esta ganando, pero que yo estoy perdiendo, eso es seguro. Dia a dia voy sumando fracasos que me dan aun mas ganas de quedarme donde estoy, en el medio de la nada, con muchas cosas en las que pensar y pensando en nada. Una vez mas, digo basta para mi, me rindo. ¿Pero que es rendirse en esta vida? El suicidio. Hay que ser demasiado cobarde para suicidarse, y demasiado valiente tambien.
Todo parece estar mal, pero nadie puede decirme que es lo que esta mal. Si supiera lo que anda mal, lo arreglaria. Pero no lo se. Esta escondido. No saver que hacer es completamente desesperante.
No quiero ser asi, no me acostumbro. Quiero salir, quiero escapar. De este cuerpo que no es mio, de estas lagrimas que no me pertenecen. Quiero una sonrisa autèntica, que salga desde el alma. Quiero vivir mi vida, la de la Vicky sonriente, feliz, energica.

1 jun. 2009

La bestia pop-

Si la bestia de la que estas escapando, esta dentro tuyo, correr es en vano. Si el monstruo que te asusta, acecha en tu pecho, no hay escondite ni salida. Si lo que te causa dolor vive a travès de ti, no habrà mas manera de matarlo que muriendo con el.
Y cuando creias que estabas liberado, que por fin habias escapado... Creias que la criatura se habia olvidado de ti. Pero te agarro, te encontro. Estabas en una fiesta, con tu sonrisa prendida al alma, y creistes verla entre la gente. En la oscuridad de la noche,o la soledad de la mañana, viste asomar sus ojos con hambre desde la puerta de tu cuarto. Y ahora,que estas con las rodillas raspadas, los pies fracturados y la mente ocupada, ese demonio te encontro. Te abrazo como amigos que se conocen de toda la vida. Y sentiste que volvias a los viejos tiempos, volviste a padecer su presencia y a sentir esas inaguantables ganas de gritarle en la cara que ya no lo querias cerca tuyo, que ahora sos otra y que no lo necesitas en tu vida.
Los abrazos del monstruo queman, duelen. A veces te encuentra acompañada, y entra como si fuera su casa, pero en puntas de pie, para no ser percivido hasta encontrarte en soledad. Peor aun es cuando te agarra de atras, de repente y sin escrupulos. Simplemente te dice -Ajá, te tengo-, agarrandote de los hombros. Salta de felicidad al sentir tu corazon escurrido, porque la criatura puede ver con sus ojos rojos el nudo que se ha formado en tu estomago. Deberas seguir buscando la forma de que se vuelva a olvidar de vos.

Mi blog.

Buscar en el Blog-.

¡Gracias por leerme...!

Enigma.