22 oct. 2012

Algún día no estaré herida, cansada, ni sola. Pero todavía no puedo hablar, porque todavía soy lo que hicieron de mi. No puedo ponerme de pie aún. Cada parte de mi todavía tiene el mismo nombre de siempre, las mismas heridas que sangran. Pero poquito a poco sigo, busco, me quedo, encuentro. Volver a amar es posible, tal vez. Alejate, no puedo, acercate, te necesito. Todo va muy rápido, ¿Así se maneja el mundo? No se, quiero creer en algo, en alguien. Y al otro le deseo toda la felicidad del mundo, en esa soledad que se invento acompañado el día que me dejó a mi, parada en el medio de la nada. Si la casualidad nos trajo hasta acá, no creo en ella. Alguien me quito la vida, tal vez vos puedas prestarme un poquito de la tuya. Tuve mala suerte, me crucé con gente mala, que me fueron formando, me llenaron de espinas, me oscurecieron un poquito. Tenés que saber que soy el mismo desastre que fui siempre, que lloro mucho, que grito, que no se lo que quiero y lo tengo demasiado claro, salto, sonrío, miento. A pesar de todo, puedo ser lo mejor de lo peor que has conocido. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las críticas siempre son buenas. Los comentarios me dan ganas de seguir escribiendo. ¡Gracias!

Mi blog.

Buscar en el Blog-.

¡Gracias por leerme...!

Enigma.