17 jun. 2015

¿Que pensarías si te digo que no pierdas la esperanza? Si una pesimista como yo, te cuenta que los sueños se cumplen, las metas se alcanzan, el amor llega. ¿Que dirías? Si te cuento que el tiempo le da a cada uno lo que merece, que las batallas no son en vano y que rendirse no es una opción. ¿Que pasaría? Si la intensidad de lo que lloraste por un corazón roto es lo fuerte que te va a amar quién venga después. Porque cada día estás más cerca de llegar a la meta, cada fracaso es un pasito más adelante del éxito, cada desamor es una persona menos que padecer hasta encontrar el amor de tu vida. Cada esfuerzo da sus frutos. ¿Que sentís? ¡Sonreí! Sonreí hasta que te la creas, porque vale la pena hacerlo. Sonrei porque ves la luz al final del tunel. Sonrei porque hay alguien a quien le importa lo que tengas que decir. Sonrei porque la sonrisa contagia. Ser feliz es la decisión de mostrar cada cicatriz con orgullo, de levantarse después de cada batalla, de volver a entregarse a alguien aun después de haber dejado de creer en el amor. ¡Vamos! Estás a un 'Yo puedo' de que se cumplan tus deseos. Estás a un 'Yo quiero' de salir adelante. Si yo pude, vos podés. Vamos juntos.

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