23 jun. 2010

Pensando en tì.

Deje de creer en todo cuando empezé a creer en ti. Quererte fue hermoso, y al mismo tiempo, una especie de suicidio desinteresado. Paralizó cada uno de mis pasos, convirtiendome en una flor que hecho raìces al pavimento, inmovil por el solo hecho de que no tenìa nada mas que hacer, que observar tu andar, sin gracia, pero que tanto me gustaba contemplar. Y me quedè, y te dejè pasar, como la daga que atravesò el pecho de la enamorada Julieta. Aunque mas bien fue como la espina de la rosa... ¿Algo tan bello, como puede lastimar tanto? A veces las cosas que menos brillan son las mejores, las que vamos a disfrutar más, porque quedarán intactas, pasarán desapercibidas, seràn felices consumiendo sueños rotos, estarán orgullosos de estar junto a nosotros, personas también sin brillo. Todo esto de la mano de un condenado, condenado a no pedir nada mejor. Ser como una roca, que no siente, que es fuerte, que lo unico que sabe es ser golpeada y resistir, que no tiene derecho a nada. Yo te amo, y no puedo seguir viviendo así.

1 comentario:

  1. No te preocupes, no necesitáis dos jugadores más. Tal vez un botijo, pero eso es otro cantar...

    Besos.

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